Monastir es una ciudad costera de Túnez
en la que el visitante podrá encontrar
todo tipo de atracciones relacionadas sobre
todo con la vida de playa. Sus playas son realmente
paradisíacas y la estructura hotelera
mejora cada día. A su vez, desde humildes
y amenos restaurantes, hasta los más
lujosos, la gastronomía del país
tiene en Monastir un importante mercado. Con
importantes edificios históricos, Monastir
se abre al mediterráneo como una ciudad
sorprendente, en la que no faltan las actividades
relacionadas con el mar y el ocio que sus hermosas
playas pueden ofrecer.
El Mausoleo Habib Bourguiba es una de las grandes
atracciones arquitectónicas de la ciudad.
Diseñado para resguardar los restos del
presidente Habib, el mausoleo es una pieza inigualable
y de mucho lujo. De torres y bóveda de
oro, el mausoleo presenta una estética
exterior sorprendente. Dentro, mosaicos y más
oro, sorprenderán al visitante por la
disposición del lugar y los ornamentos
que decoran todas las instalaciones. Además,
auténticos jardines amenizan el recorrido
hasta llegar a la tumba donde descansan los
restos del presidente.
El paseo de la costa, con sus palmeras que
en forma de largas hileras van marcando el recorrido,
es otra de las actividades que el visitante
no debe perderse. A través de este boulevard
marítimo encontrarán todo tipo
de restaurantes y cafés con terrazas
altas que dan al mediterráneo. De hecho,
el paseo marítimo es uno de los grandes
orgullos de la ciudad.
El Ribat, la fortaleza que resguardaba de ataques
marítimos a toda la ciudad, es una impresionante
construcción del año 796 que hoy
en día se puede recorrer a lo largo de
gran parte de la costa con sus 2200 metros cuadrados.
Presenta torres de vigía, pasillos angostos
que van siguiendo la línea del mar y
unas inmejorables vistas de la ciudad, sobre
todo en su torre más importante, a la
que el turista debe subir a través de
angostas escaleras de piedra. Justo atrás
de la entrada principal de la fortaleza se encuentra
el mercado de tomates y olivas, donde encontrarán
una exquisita variedad de estos productos.
Las playas de Monastir están consideradas
como unas de las más hermosas de todo
Túnez, que ya es mucho decir. La gran
ventaja de la ciudad es aprovechar al máximo
el terreno, aprovechando además el gran
paseo marítimo. Las playas están
muy bien equipadas, limpias y muy cuidadas;
de arenas doradas y aguas azules cristalinas.
Allí también podrán encontrar
pequeños restaurantes sobre la misma
playa, además de bares de paja en los
que los hoteles sirven a sus huéspedes
todo tipo de bebidas. También en las
playas se puede acceder a paradisíacos
paseos en embarcaciones pequeñas y realizar
deportes náuticos, que generalmente los
organizan los hoteles.
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