Tal vez los viajes de relax, playas y souvenirs
sean lo que más le motive a la hora de
pensar en unas vacaciones. Si a Túnez,
que cuenta con esta oferta, le añadimos
el atractivo del desierto, el resultado son
unas vacaciones de lo más completas.
Liberar adrenalina haciendo deporte puede ser
la mejor forma de desconectar y de olvidarse
de la actividad frenética de la vida
cotidiana.
Para empezar, Jebel Rassas, a unos 30 kilómetros
de la capital, nos brinda la oportunidad de
sentir la independencia y la ausencia de ataduras
típicas de un pájaro. Sus instructores
nos mostrarán el mejor modo de planear,
cambiando el calor por la brisa.
Aterrizando en Monastir, Tabarka, Túnez,
Hammamet o Jerba, y acompañados de la
sombra proporcionada por las palmeras, nos esperan
los campos de golf. Estas ciudades cuentan con
clubes donde poder alquilar el equipo necesario
para practicar este deporte. Puerto El Kantaoui
cuenta con hoteles de cinco estrellas. Es un
lugar para turistas selectos a los que ofrecen
un formidable campo de golf.
Pero, además, para los que estén
cansados de tener los pies en el suelo, se imparten
clases de buceo. Es así como se puede
explorar el lecho submarino observando los corales.
Esta indescriptible experiencia es vivida también
en Tabarka o Monastir. Tanto Kantaoui, como
Tabarka o Monastir cuentan con un puerto deportivo
con servicio de alquiler de barcos y escuela
de navegación.
Hammamet y Nabeul están a una hora de
Túnez. Allí, las aguas del Mediterráneo
bañan playas de arena blanca. Tal vez
se decida por una reparadora siesta, pero la
temperatura le invitará a permanecer
sumergido la mayor parte del día. Mientras,
se puede disfrutar de cualquier tipo de deporte
acuático como el windsurf, el skí
o la vela. Los hoteles suelen incluirlos entre
sus servicios, pero generalmente se abonan a
parte.
Para la práctica de pesca submarina
no es habitual encontrar lugares en los que
hacerse con el equipo, pero se pueden recambiar
las botellas de aire a unos 75 kilómetros
de la capital, en las oficinas de la Société
de l´Air Liquideat Mégrine, y en
Sfax. En la oficina de turismo le informarán
sobre las restricciones en esta práctica.
Si prefiere algo más sencillo, la gran
mayoría de los hoteles costeros tienen
piscina y playa privada, por la que podrá
dar agradables paseos al anochecer. Y si le
gusta andar siempre queda la opción del
senderismo. Para esta actividad es imprescindible
la crema solar y llevar siempre líquidos,
preferiblemente agua, para luchar contra la
deshidratación. Por tanto, Túnez
es un país que ofrece múltiples
y variadas actividades deportivas para disfrutar
del tiempo libre al otro lado del Mediterráneo.